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Jinghuan

Jinghuan es una provincia ubicada al sur, tierras consagradas al ave bermellón. Durante muchos años se ha mantenido como un bastión que resiste la política expansiva del Gran Imperio de Jade, hasta la formalización de la anexión del territorio hace pocos meses. 

Geografía, flora y fauna

Situado estratégicamente, a lo largo de Jinghuan discurren varios ríos que forman exuberantes valles ricos en biodiversidad. Lánwù es uno de los ríos más importantes, pues a lo largo de los milenios erosionando la roca, ha originado un fenómeno kárstico conocido como el bosque de piedra Tianzhù. Este está ubicado en el valle Yín xiâng, un lugar místico en el cual abundan los cursos de agua cristalina y densos bosques de bambú, así como un amplio abanico de plantas medicinales, entre las cuales está la orquídea de bruma. Allí es común encontrar mamíferos endémicos como el panda gigante, el panda rojo, el mono dorado, el ciervo de la luna o el takin, así como reptiles como serpientes o peces como la carpa dorada de montaña. Dicen que el valle también cobija una gran cantidad de espíritus protectores debido a la gran cantidad de energía espiritual, cuyo sello custodia la dama Guiying.

 

Otros ríos como el Fengge también deja tras de sí un terreno verde y fértil, favoreciendo que la vida rural de las poblaciones locales pueda basarse en la pesca o la agricultura, especialmente en el cultivo de árboles de té, en la que los aldea Zhujiayu sustenta sus actividades agrarias.

 

La costa es el principal foco de actividad de la lo provincia, siendo Jǐnxiù la capital donde se sitúa el mayor puerto de todo el imperio y desde el cual se controla la mayor parte de las rutas comerciales marítimas. Precisamente el comercio es lo que ha hecho prosperar a Jinghuan, permitiéndole crear una portentosa flota naval para defender sus aguas.

Cultura

El bosque de piedra Tianzhù ha inspirado a muchos artistas locales, por lo que las esculturas de piedra son bastante comunes en todas las poblaciones y ciudades de Jinghuan, representando tanto escenas cotidianas como figuras mitológicas. Es común encontrarlas en los templos y las plazas de toda la provincia. Las artesanías con bambú son igualmente importantes, y no conocen límites más allá de la imaginación. Se elaboran tanto utensilios del día a día, como herramientas, ornamentos o instrumentos musicales.

 

En la gastronomía destacan los platos de pescado y marisco, ya sean de origen fluvial o costero, creando una gran variedad de recetas muy cotizadas como los camarones a la parrilla o la carpa al vapor con jengibre y cebollín. Además del té tradicional, en Jinghuan se consumen infusiones de hierbas medicinales recolectadas en el valle, y cada ceremonia del té es única, pues además de ser un arte se considera una forma de meditación. Por último, los dulces elaborados con brotes de bambú y miel son una delicia local, y alcanzan su mayor pico de popularidad durante las festividades y así como ofrendas en los rituales.

 

Cada año, los habitantes de Jinghuan celebran un gran festival en honor al ave bermellón, el protector y fundador de la región. En estas festividades se realizan desfiles de carrozas, bellos espectáculos de danzas tradicionales y ofrendas en los templos de toda la provincia.

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Así mismo, en el valle Yín xiâng, también tienen lugar rituales regularmente para honrar a los espíritus protectores, durante cada solsticio y equinoccio. Estas ceremonias incluyen ofrendas florales, incienso y pasteles, así como cantos y danzas para calmar y agradecer a los espíritus.

Breve historia

A lo largo de la historia de la provincia, se han sucedido diferentes dinastías familiares, que ya sea por absorción de otras casas o por derecho de conquista, se han afianzado a la cabeza, siendo la última de ellas la familia Lán.

 

Lán Huīzhào, el señor de esas tierras, es un hombre carismático y poderoso, capaz de ganar el amor de su pueblo a pesar de ser, en privado, despótico y ambicioso. Tiene cinco hijas y tres hijos, fruto de diferentes concubinas, más no duda en usarlos como peones políticos en caso de necesidad.

 

Hasta hace relativamente poco, Jinghuan era un reino y no una provincia. No obstante, a lo largo del último siglo el Gran Imperio de Jade ha absorbido lentamente los territorios que conforman el resto del continente. Con la mayoría de las rutas comerciales terrestres en poder del nuevo emperador, a fin de evitar el colapso económico y las consiguientes consecuencias destructivas, Lán Huīzhào ha accedido a las condiciones de paz y anexión a través de el matrimonio de una de sus hijas, convirtiéndose en un señor feudal dentro del nuevo orden.

 

Pese a ello, no es alguien que renuncie a sus propios objetivos e intereses, y como brillante estratega tampoco realiza movimientos a la ligera. La futura existencia de un heredero imperial que posea su sangre puede facilitar influencia y poder en la corte, donde aspira a escalar para ser mucho más que un simple señor.

© 2024 por Tenka Diguo

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