

Lanzhou
Lanzhou se sitúa al noreste del continente, siendo un lugar de contrastes.
Geografía, flora y fauna
Al ser una región septentrional, el clima se caracteriza por ser frío y severo, donde los inviernos de prolongan por más de seis meses y los veranos apenas se distinguen de primaveras frescas. Extensos bosques boreales recubren buena parte del territorio, donde destacan especies como el pino, el abeto y el alerce; otras plantas y arbustos menores crecen a escaso tamaño debido a las condiciones, más algunos incluso brindan bayas de sabor intenso y ácido; también destacan los ríos Hóngyàn y Shíjiang, que nacen en la cordillera Baiyún y permanecen helados buena parte del año. Esto ha obligado a sus habitantes a perfeccionar sus técnicas de pesca para adaptarlas a las condiciones extremas.
Las especies en estado salvaje más relevantes son el tigre boreal, el lobo, el oso negro, el alce, la grulla nival, la marta o el conejo, siendo estos últimos las piezas de caza más cotizadas. Pese a no ser aptos para el consumo, la piel del tigre y del oso, así como sus huesos, son materias primas igualmente deseadas para la elaboración de cuero, textil u otros utensilios.
Lanzhou posee ricos yacimientos mineros diseminados por todo su territorio, y alrededor de estos es donde se han originado los puntos urbanos más notables. Entre los metales más importantes se encuentran el hierro, el plomo y el cobre. El yacimiento más importante es el conocido como enclave esmeralda.
Cultura
Lanzhou está lleno de recios y valerosos guerreros, pero también de los artesanos más habilidosos de todo el imperio. Sus cazadores están acostumbrados a las condiciones adversas, desarrollando habilidades dignas de elogio y sirviéndose del ingenio para crear trampas con las que atrapar a sus presas.
Suelen vestir prendas hechas de piel y otros materiales robustos combatir el frío, lo cual evidencia una tradición peletera perfeccionada a lo largo de los siglos.
El clima también les ha obligado a desarrollar la industria maderera y minera, no sólo para construir portentosas edificaciones y resistentes fortalezas, sino también para elaborar todo tipo de objetos y armas.
Son pioneros en la metalurgia y la orfebrería, lo cual los convierte en productores excepcionales que exportan sus materias primas a casi todo el imperio.
Breve historia
El clima extremo obligó a sus habitantes, antaño tribus nómadas, a congregarse alrededor de ciertos puntos clave, y poco a poco estas fueron unificándose mediante el intercambio entre ellas. Lo que al principio eran aldeas diseminadas en el territorio, poco a poco fueron convirtiéndose en poblaciones de mayor tamaño a medida que las familias crecían. Finalmente, en el año 359 a.i (antes del imperio), la dinastía Hú, unió el resto de aldeas en una sola, y ostentaron el título de reino durante al menos 431 años. Fue en el 072 d.i (después del imperio) cuando tras 21 años de guerra, finalmente cedieron ante el Gran Imperio de Jade.




